Si llevas una empresa, quizá reconozcas este momento.
Abres la aplicación del banco. Miras el saldo. Y empiezas a hacer cuentas de memoria.
Las nóminas de este mes. El proveedor al que hay que pagar. Ese cliente que dijo «la semana que viene». La compra que convendría hacer ahora.
Hay dinero. Pero no tienes del todo claro cuánto puedes comprometer.
Y ahí aparece la duda: «Si doy este paso, ¿llegaré con tranquilidad a todo lo demás?»
Quizá acabes decidiendo. Quizá lo aplaces. En ambos casos, la pregunta sigue contigo.
El saldo de hoy no te dice
lo que podrás comprometer mañana.
Para responder necesitas poner en el calendario lo que vas a cobrar, lo que tendrás que pagar y lo que puede cambiar entre una fecha y otra.
Ese es el trabajo que hago contigo.
EL PROBLEMA QUE NO SE VE EN EL SALDO
Puedes estar vendiendo bien.
Y seguir decidiendo con incertidumbre.
Una venta puede dejar margen y obligarte a adelantar dinero. Un pedido grande puede requerir más existencias. Un cobro que se mueve dos semanas puede coincidir con el pago que no puedes mover.
La contabilidad te ayuda a entender lo ocurrido. El saldo te muestra dónde estás. Para decidir el siguiente paso, necesitas ver cómo se encadenan los próximos movimientos.
Cuando esa visión falta, una decisión razonable puede convertirse en una urgencia. También puede ocurrir lo contrario: que frenes una compra o una contratación que sí podías asumir.
La incertidumbre tiene ese doble coste: comprometer demasiado o avanzar menos de lo que podrías.
Y comprobar el banco más veces no resuelve el desfase entre las fechas.
La tranquilidad empieza
cuando puedes ver lo que viene.
Imagina revisar la próxima compra con los cobros y pagos de las siguientes semanas delante.
Ver cuándo se estrecha tu margen de maniobra. Saber qué cobro debes confirmar. Comparar qué cambia si un cliente se retrasa. Preparar una conversación con el banco antes de que venza la póliza.
No desaparecen los imprevistos. Ganas una forma de detectarlos, valorar su efecto y decidir qué hacer.
Para eso he planteado este servicio: Tesorería a 13 semanas, con seguimiento personal.
Construyo la previsión con tus datos y la mantengo actualizada contigo. Cada semana incorporamos lo que ha ocurrido, revisamos las hipótesis y añadimos una nueva semana al horizonte.
- DatosCobros, pagos y compromisos
- PrevisiónFechas e hipótesis revisadas
- DecisionesPrioridades y responsables
Una cifra sirve cuando sabes de dónde viene, cuándo puede cambiar y qué decisión depende de ella.
UNA SITUACIÓN CONCRETA
Una compra parece asumible hoy.
La semana 6 cuenta otra historia.
En este ejemplo, una empresa quiere hacer una compra y ha fijado un colchón operativo de 20.000 €. Al ordenar las fechas de cobro y pago, su previsión muestra que podría quedarse en 8.000 € durante la semana 6.
12.000 € por debajo del colchón. Una decisión que preparar.
El saldo sigue siendo positivo, pero ya vemos una tensión respecto al mínimo que la empresa necesita. Podemos revisar el calendario de la compra, confirmar cobros o valorar financiación disponible.
Las medidas que todavía no estén confirmadas se mantienen como hipótesis. Así podemos distinguir lo que sabemos de lo que necesitamos conseguir.
Ejemplo ilustrativo del funcionamiento del servicio. No representa el resultado de un cliente.
Agendar mi llamada¿Qué tendrás encima de la mesa
cada semana?
Una previsión que mira 13 semanas hacia delante.
Facturas pendientes, compromisos conocidos y actividad futura. Incorporamos también las ventas y compras que todavía no se han producido mediante hipótesis acordadas.
Una explicación de lo que ha cambiado.
Diferencias de importe, cobros que se retrasan o pagos que se adelantan. Para distinguir una variación temporal de un problema que necesita atención.
Visibilidad sobre tu momento de menor caja.
La semana, el importe previsto y la distancia respecto al mínimo operativo que acordemos para tu negocio.
Escenarios para valorar tus decisiones.
Un escenario base, otro de tensión y una simulación adicional al mes para una decisión concreta: una compra, una contratación o un retraso de cobro.
Prioridades concretas y una revisión contigo.
Hasta tres actuaciones cuando estén justificadas, con responsable y fecha, y una reunión semanal de hasta 25 minutos para revisarlas.
La preparación repetible de los datos acordados forma parte del trabajo. Cuando una automatización adicional tenga sentido, te explicaré el problema que resuelve y su presupuesto antes de hacerla.
QUIÉN VA A TRABAJAR CONTIGO
Soy Fran Vera.
Y vas a hablar conmigo.
Llevo 15 años trabajando en dirección financiera y contabilidad, con experiencia en empresas de biodiésel y biofertilizantes.
Conozco negocios donde las compras, las existencias y los plazos de cobro influyen de forma importante en la caja. Esa es la experiencia que pongo al servicio de tu empresa.

Coordinaré la información con tu equipo administrativo y con tu asesoría. Acordaremos quién facilita los datos y cómo recogemos las novedades para que el seguimiento sea sostenible.
EXPERIENCIA DE CLIENTE · AGENCIA COMERCIAL
Claridad para decidir.
Tranquilidad para seguir adelante.
Un cliente, una agencia comercial, valora la claridad y la tranquilidad que le aporta mi acompañamiento financiero para tomar decisiones.
Resumen del feedback del cliente. No es una cita literal ni una promesa de resultados.
Empezamos por tus datos.
Y por la decisión que te preocupa.
La primera llamada sirve para entender qué necesitas prever, cómo trabajáis hoy y si este servicio encaja. Si veo que necesitas otro tipo de ayuda, te lo diré.
Si seguimos, revisamos las fuentes, saldos, vencimientos e hipótesis y acordamos el alcance por escrito.
Con los datos acordados disponibles, el objetivo es entregar una primera versión operativa en unos diez días laborables. Confirmaremos el calendario después de revisar la información.
A partir de ahí comienza el seguimiento semanal. Tú y tu equipo aportáis las novedades del negocio; yo mantengo la previsión y revisamos juntos sus implicaciones.
Si los datos necesitan un trabajo previo importante, lo sabrás antes de contratarlo.
LA INVERSIÓN, CON EL ALCANCE CLARO
Una previsión preparada.
Un seguimiento que continúa.
Puesta en marcha incluida. Sin cuota de implantación.
Empiezas por 500 € + IVA el primer mes, con la preparación inicial y el seguimiento acordado incluidos.
Para una sociedad, euros, hasta tres cuentas bancarias y fuentes exportables. En la llamada comprobaremos que tu empresa encaja en este alcance.
- Preparación de tu primera previsión.
- Actualización y revisión cada semana.
- Desviaciones, escenario de tensión y prioridades.
- Una simulación adicional al mes.
- Una reunión semanal de hasta 25 minutos.
- Renovación mensual, con el preaviso acordado.
La llamada es gratuita. No realizas ningún pago al reservar.
La llevanza contable diaria, la reconstrucción de información y los proyectos de negociación bancaria se presupuestan por separado. Conservas las decisiones y autorizaciones de tu empresa.
Si además necesitas entender el margen, podemos valorar una ampliación a Caja y Margen. Ese trabajo se presupuesta por separado. Te lo propondré si responde a una necesidad real.
MI GARANTÍA
Si no te gusta el servicio,
te devuelvo el dinero.
Tienes 30 días desde la entrega de tu primera previsión para valorar el trabajo.
Si durante ese plazo no estás satisfecho, escríbeme a fran@franvera.com. Te devolveré íntegramente las cuotas que hayas pagado por este servicio hasta ese momento.
Sin penalización ni necesidad de justificar el motivo.
La garantía cubre las cuotas de Tesorería a 13 semanas. La previsión sigue dependiendo de los datos y de lo que ocurra en el negocio; no es una garantía de liquidez o financiación.
Antes de hablar,
quizá te estés preguntando…
«Ya tengo una asesoría. ¿Para qué necesito esto?»
Tu asesoría puede llevar bien la contabilidad y las obligaciones de la empresa. Este encargo se centra en preparar y mantener la previsión semanal para tus decisiones. Si ya recibes ese seguimiento y te resulta útil, puede que no necesites duplicarlo.
«¿Tengo que cambiar mi programa o aprender otro?»
Empezamos revisando las exportaciones de tus herramientas actuales. Si permiten trabajar con los datos necesarios, las aprovechamos. Cualquier integración adicional se valora antes de comprometerla.
«¿Cómo puedes prever ventas y compras que aún no existen?»
Con hipótesis de actividad y reglas de cobro y pago acordadas contigo. Cuando aparecen pedidos y facturas, sustituyen la previsión correspondiente para evitar duplicidades. Revisamos esas hipótesis cada semana.
«No tengo tiempo para alimentar otra hoja.»
Acordamos las fuentes y un responsable que facilite la información. Yo preparo y mantengo la previsión. Tu equipo debe comunicar lo que cambia y validar las hipótesis del negocio; el esfuerzo dependerá de cómo estén organizados los datos.
«¿Y si ahora mismo no me falta dinero?»
Puede ayudarte a valorar cuánto puedes comprometer y cómo afectaría una compra, una contratación o un retraso de cobro. La llamada nos permitirá comprobar si hay una decisión que justifique el servicio.
«¿Esto garantiza que no tendré problemas de caja?»
No. El seguimiento ayuda a anticipar y valorar riesgos con la información disponible. Los resultados dependen del negocio y de las medidas que se puedan ejecutar. La devolución a 30 días cubre tu satisfacción con el servicio.
«¿Qué ocurre si decido no continuar?»
Aplicamos el preaviso acordado en la propuesta y recibes la última versión de tu previsión y los datos de tu empresa. Si estás dentro del plazo de la garantía y solicitas la devolución, se aplica lo descrito arriba.
No necesitas decidir hoy
si vas a contratarme.
El siguiente paso es más sencillo: dedicar 25 minutos a la decisión que te preocupa.
Me cuentas qué necesitas prever. Revisamos cómo lo estás haciendo ahora. Y comprobamos si tener una previsión actualizada puede ayudarte.
Si encaja, te explicaré cómo empezar y qué información hará falta. Si no, habrás aclarado qué tipo de apoyo necesitas.
La próxima compra, el siguiente vencimiento o el cobro pendiente ya tienen su lugar en el calendario.
Hablemos de cómo prepararlos.
Fran VeraDirección financiera externa
P. D. No necesitas enviar extractos ni facturas para esta primera llamada. Basta con traer la decisión que tienes en mente y contarme cómo trabajáis hoy.